PASIÓN Y MUERTE DEL CURA DEUSTO BIBLIOTECA CHILENA
NOVEDAD NOVIEMBRE 2023
"Como novela homosexual, Pasión y muerte del cura Deusto pertenece sin duda a la modalidad trágica: hay mucha angustia, mucha indagación interior, mucho nombrar-sin-nombrar —“¿Cómo permanecer aquí, donde todos dicen que somos… lo que no somos?”—, mucha vergüenza y un suicidio al final. Este suicidio permite medir, de hecho, la distancia entre esta novela y las ficciones homoeróticas que ya lleva escritas D’Halmar. Gatita y La sombra del humo
en el espejo eran textos básicamente elegíacos que celebraban una pederastia principalmente platónica; evitan el conflicto abiertamente homosexual y terminan sin muertes, pero con separaciones. En cambio, Pasión y muerte…, como otros relatos de Los alucinados donde el conflicto homosexual se hace patente (aunque permanezca innombrado), termina forzosamente en muerte, con el homosexual en papel de víctima sacrificial. Sería anacrónico pedirle a un escritor latinoamericano de los años veinte un tratamiento diferente del tema, pero, además, el
desenlace permite a D’Halmar apuntar a lectores distintos (e ideológicamente diversos); en este sentido es revelador su tratamiento ambiguo del Aceitunita: a veces describe al muchacho como una calculadora “viborilla”, atribuyéndole “la precocidad felina de los bohemios”; otras, como un ser cariñoso y honesto. Es como si el libro contara con dos comunidades de lectura y dos recepciones distintas, una enjuiciadora, de lectores que necesitan ver al homosexual como viborilla y por ende portador de desgracia, otra simpática, cómplice, de lectores entendidos que practican una lectura "entre nos" y se identifican con el desenlace patético...".
Sylvia Molloy
Augusto D´Halmar
Augusto Goemine Thomson (1882-1950), más conocido como Augusto D’Halmar, es uno de los escritores más importantes de las letras chilenas de la primera mitad del siglo XX. Tuvo una breve carrera diplomática como cónsul y luego como corresponsal de guerra. En 1918 se trasladó desde Francia a España, país en el que vivió hasta 1934, año en el que regresa definitivamente a Chile. En 1942 se convirtió en el primer escritor en recibir el Premio Nacional de Literatura. Fue autor de diversas obras literarias: ensayos, novelas, relatos, poemas y piezas teatrales, entre los que
destacan: Juana Lucero (1902), Vía crucis (1906), La lámpara en el molino (1914), Gatita (1917), La sombra del humo en el espejo (1924), Pasión y muerte del cura Deusto (1924), Curso de oratoria: en doce lecciones (1949). Murió en 1950.