LOS HOMBRES OBSCUROS. LA SANGRE Y LA ESPERANZA EDICIÓN CRÍTICA
NOVEDAD ENERO 2024
"Si hay un contenido político que vale la pena subrayar en cuanto al proyecto de Nicomedes Guzmán y sus compañeros de la generación de 1938 es que la construcción de su idea de nación parte de un equívoco fundamental: la ilusión de que no hay distancia entre el artista y el margen, el obrero y el letrado, la víctima y su cronista, así como no habrá distancia entre los chilenos cuando comprendan que comparten una misma alma o una misma sangre. Es cierto que La sangre y la esperanza alega a favor de la inclusión social, pero no lo es menos que pretende entrar a un espacio que ellos mismos buscan definir de manera esencial".
Ignacio Álvarez
"El origen supuestamente ´proletario´de Nicomedes Guzmán y otros escritores de su promoción, aparte de teñir sus creaciones con elementos testimoniales, hizo que la crítica les atribuyera un cierto ´candor´ que permitía, como se observa repetidamente en las reseñas periodísticas, perdonarles ´ciertos errores de estilo´, algunas crudas escenas y las palabras de grueso calibre que, según los críticos, habría sido preferible omitir. El verdadero candor estaba en los críticos quienes no solo confundían la realidad con la ficción sino que, partiendo de una preconcepción paternalista, consideraban que los escritores del ´bajo pueblo´ carecían de los métodos de la escritura de la alta cultura y únicamente eran capaces de hacer retratos y transcripciones de esa realidad en un proceso escritural que carecía de toda satisfacción".
Lucía Guerra Cunningham