EL HOMBRE QUE NADA HASTA LOS CIELOS. ANTOLOGÍA
NOVEDAD JULIO
"Desde los primeros versos publicados: ´Como botas de ahogado, /mis botas junto al mar se han azulado´ (´El ángel de las botas´) podríamos decir que la poética de Héctor Viel Temperley se configura de manera temprana; tanto en el fondo y contenido, como en la estructura y forma: una situación adversa, una postura individual frente al mundo; específicamente, frente a un mundo natural del que sobreviene una esperanza, una doble impresión de certeza junto a una sutil imagen de desaliento, que no es tal. Viel Temperley construye poesía desde la arena, sumido en ella, rodeado de aguas y caballos, bajo un cuerpo alado y una exposición total frente a la realidad sensible. Traspasa, traspone la postura intelectual, acaso sin proponérselo. Él mismo lo confiesa en la única entrevista que concedió (para la revista Vuelta Sudamericana, N°12, julio de 1987), en Buenos Aires, poco antes de su muerte: ´se me ocurrió que la percepción de la belleza tiene que ver más con las sensaciones que con el juicio´".