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DESEO DE COMBATE Y MUERTE1

DESEO DE COMBATE Y MUERTE EL TERRORISMO DE ESTADO COMO COSA DE HOMBRES

$ 19.900

NOVEDAD NOVIEMBRE 2023

"Deseo de combate y muerte indaga cómo fue posible el surgimiento del terrorismo de Estado en Argentina desde una perspectiva muy poco explorada: las condiciones emocionales y afectivas para el ejercicio de la represión ilegal por parte de las Fuerzas Armadas. Centrado en un caso paradigmático de violencia estatal, el Operativo Independencia, llevado a cabo en Tucumán a partir de febrero de 1975, Santiago Garaño analiza de qué modo se generó, entre los miembros del Ejército, un clima propicio para involucrarse personal, grupal y corporativamente en la represión a partir de fuertes emociones y sentimientos como el odio y el deseo de venganza. Sobre la base del análisis de fuentes muy diversas —documentos castrenses, memorias de oficiales, “diarios de campaña”, entrevistas a exconscriptos y gendarmes—, Garaño identifica una serie de marcas de género vinculadas al ejercicio de la violencia. La represión es descripta como una cosa de hombres, apelando a los valores militares de hombría, valentía, coraje y heroísmo".

Santiago Garaño (Buenos Aires, Argentina, 1981). Es doctor en antropología por la Universidad de Buenos Aires (UBA). Es profesor del Instituto de Justicia y Derechos Humanos de la Universidad Nacional de Lanús; de la Escuela de Política y Gobierno de la Universidad Nacional de San Martín, e investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, donde coordina la Comisión de la Memoria. Desde 2004 integra el Equipo de Antropología Política y Jurídica del Instituto de Ciencias Antropológicas de la Facultad de Filosofía y Letras (UBA). También forma parte de la Red de Estudios sobre Represión y Violencia Política y del consejo académico del Núcleo de Estudios sobre Memoria del Instituto de Desarrollo Económico y Social.

“La puesta en práctica de la desaparición forzada de personas no fue una tarea despersonalizada, carente de emociones, sino que estos sentimientos —como la ira, la furia, el odio y el recuerdo de los compañeros ‘caídos’— fueron potentes fuerzas políticas sin las cuales no hubiera sido posible cometer delitos tan terribles. El grueso del Ejército vivió una experiencia corporal y afectiva que los atravesó y los volvió capaces de cualquier cosa: hubo deseo de combate y deseo de venganza”.